domingo, 11 de octubre de 2009

.Cuarenta y ocho.



Cuarenta y ocho.


La relación de un objeto cotidiano, que a su vez altero su concepto para formar una metáfora de mi persona, en este proyecto titulado cuarenta y ocho, pretendo formular la idea de que un simple objeto puede transformar su concepto desde mi punto de vista y probablemente del de otras personas, el objeto escogido en este momento fue una silla, la cual he realizado una representación de dicha silla, pero a su vez la represento siete veces más, en diferentes direcciones, lo cual comienza a transformar la representación del objeto en la representación metafórica de mi persona; mi trabajo de ocho horas, en una silla. Durante un tiempo trabaje en un call –center, en estos momentos, mi trabajo dejo de ser totalmente de oficina, pero aun así es una gran frustración que me provoca sentir que ese objeto al cual se le asocia con la comodidad, también tiene cierta asociación con el esclavismo y la monotonía, es por eso que titulo el proyecto de esta manera, siendo cuarenta y ocho horas las que convivo con dicho objeto.

El hecho de que las representaciones de las sillas giren hacia una espiral o una nada, que cambien de posición, que aumenten o disminuyan su tamaño, tiene que ver con la desesperación que me provoca el tiempo invertido, y la forma en la cual caigo en el materialismo.

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